El Sistema de Transporte Colectivo (STC) iniciará en diciembre el cambio de vías en cuatro curvas del tramo subterráneo de la Línea 12 que presentan mayor desgaste ondulatorio, problema que fue generado por la incompatibilidad entre trenes y rieles y que afectó a toda la ruta.

Los trabajos se harán sin suspender el servicio y serán los mismos que se aplicaron en el viaducto elevado, que consta de 11 estaciones y estuvo cerrado de marzo de 2014 a noviembre de 2015; es decir, se cambiarán rieles, durmientes y balasto, entre otras piezas.

El director del Metro, Jorge Gaviño, explicó que las obras serán realizadas por personal del STC con apoyo de otra empresa y se harán durante tres horas y medio todas las madrugadas para no afectar la operación de la Línea dorada, por donde se mueven a diario 380 mil usuarios en promedio.

El subdirector de Operación, Nahum Leal, precisó que se trata de las curvas 37, 38, 43 y 44 que están ubicadas entre las estaciones Atlalilco y Parque de los Venados y tienen un radio menor a 300 metros, es decir, son las más susceptibles a sufrir desgaste ondulatorio.

Gaviño Ambriz refirió que el cambio de vías en “las curvas (subterráneas) de la Línea 12 va a tener un costo aproximado de 800 millones de pesos, esto lo estamos calculando con que se gastó en la parte del viaducto elevado”.

Abundó que los trabajos se harán “en un programa trianual que empezaremos en este año (diciembre); vamos a ir por partes levantando las vías y colocando los tramos nuevos”.

¿Qué se hará?

De acuerdo con el director del STC, se tendrán que cortar tramos de vías en las curvas más comprometidas, quitar con grúas especiales los rieles con todo y los durmientes a los que están anclados; ingresar otra máquina para retirar el balasto y apisonar el terreno.

Después se colocará el nuevo balasto similar al del viaducto elevado –que es una piedra de mayor durabilidad que la usada originalmente y que da estabilidad a las vías- colocar durmientes nuevos más resistente y los rieles de otras especificaciones más seguras.

“Eso lo tenemos que hacer sin cerrar el servicio, en un plazo máximo de tres horas y media, diario para que en dos años y un mes terminemos las siete curvas o las más comprometidas”, apuntó el director del Metro

Aseguró que actualmente se monitorea el desgaste ondulatorio de todas las curvas de manera diaria por lo que la afectación está controlada con mantenimiento preventivo y correctivo, el cual se hace cada seis meses.

“Mientras esto ocurre, tenemos que reperfilar cada seis meses. Tiene un mes que reperfilamos las curvas más comprometidas y cada seis meses tenemos un programa de reperfilación. Esto se va a acabar y vamos a tener que reperfilar cada año o dos años cuando cambiemos los rieles”, comentó.

Vía:Publímetro