jesus gonzalez acambay

Entrevista: Platicando con Jesús González en Acambay

0 235

Los atardeceres de Acambay son hermosos y eso es lo primero que comentamos con Jesús González a quien tenemos oportunidad de entrevistar o de platicar como él mismo dice, pues parece que la palabra entrevista le incomoda, él prefiere llamarle plática.

Acambay se encuentra al norte del Estado de México, muy cerca ya de Querétaro y este municipio que se encuentra atrapado en el tiempo está lleno de tradiciones y tranquilidad. Su población es diversa pues hay quienes hablan otomí. De gente amable y cálida Acambay también es el lugar de nacimiento de Jesús quien nos cuenta lo feliz que fue nacer y crecer en un lugar donde los vecinos te tratan como parte de la familia. “Nací en 1974, el municipio era más pequeño de lo que es ahora, tuve una infancia muy feliz, mis hermanos y yo siempre hemos sido muy unidos. Recuerdo que después de la escuela jugábamos futbol en el campo”.

“Lo único difícil de ser niño en Acambay es que no podíamos hacer travesuras porque todos se conocen y nos acusaban con mi mamá”. Lo dice con nostalgia pero al mismo tiempo con una risa que delata algunos episodios no descubiertos. Recuerda que aunque estuvieran jugando siempre debían regresar a los llamados para apoyar en algunas tareas en casa, todos debíamos apoyar ya sea en pequeños deberes o para ir a mandados a la tienda, donde por cierto le gustaba ir porque le gustaba ser atendido con amabilidad. “Su gente, indudablemente. Los acambayenses somos siempre amables, siempre están de buen humor y siempre buscan la forma de ayudarte, vas a la tienda y el dependiente te recibe con una sonrisa y te atiende a cuerpo de rey”.

Pero si algo le gusta es que se puede confiar en los acambayenses, “preguntas por una dirección y siempre te ayudan. Es gente en quien puedes confiar ciegamente”. En este municipio se tejen artesanías con popotillo, una tradición que Jesús quisiera se mantuviera y perdurara por muchas generaciones más pues desgraciadamente la modernidad ha desplazado el uso de artículos tejidos con esta fibra obtenida del trigo. “Admiro mucho el trabajo de los artesanos de Acambay, la rapidez con que tejen el popotillo, ¡lo he intentado y es muy dificil!, pero ojalá los jóvenes aprendieran y mantuvieran esta tradición”.

“En cuanto a gastronomía de Acambay las carnitas son deliciosas, aunque nada le gana a los tacos en el campo con lo amigos”, dice mientras nos recomienda algunos lugares para comer unas carnitas, influencia del estado de Michoacán, también muy cercano.

¿Qué le hace falta a Acambay?

Creo que lo más importante es la salud, si tienes una emergencia muchas veces debes ir a otro municipio para recibir la atención que requieres, lo que significa un traslado largo que puede poner en peligro una vida. Sin salud puedes trabajar, no puedes aprender, no puedes disfrutar de tu familia, definitivamente es lo más importante.

Con un centro de salud adecuado que evite el traslado, personal capacitado que ayude a mis paisanos y sus familias. Por supuesto que la educación para la prevención es muy importante, se debe generar conciencia de situaciones de todo tipo que resultan nocivas para la salud pero definitivamente es prioritario contar con un hospital bien equipado.
Acambay es mi gran familia, donde están mis amigos más cercanos. Es mi infancia y mi juventud. Acambay me hizo ser quien soy ahora y quien quiero ser, es donde adquirí valores que me definen hoy como persona: la honestidad, la amabilidad y responsabilidad.
Como ciudadano mi compromiso es escuchar a todos como amigo y atender sus necesidades; conducirme con honestidad como lo he hecho hasta ahora y trabajar arduamente por mi municipio.

admin

View all contributions by admin

Similar articles

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *